Amojonamiento y deslinde de parcelas
Deslindar es determinar dónde están los límites de un inmueble; amojonar es materializarlos en el terreno con mojones.
Dos tareas que van juntas
El deslinde es la operación por la que se determina la posición de los límites, a partir del estudio de los antecedentes y del relevamiento en campo. El amojonamiento es la materialización de esos límites: el agrimensor coloca mojones o estacas en cada vértice de la parcela, de modo que el terreno quede demarcado dentro de su manzana. Dicho de otro modo, se lleva al terreno lo que expresa el título de propiedad. Es, en el fondo, el replanteo de la parcela: sirve para saber dónde empieza y dónde termina tu terreno.
De dónde sale la posición del límite
Primero se reúnen los antecedentes catastrales, dominiales y registrales. Después se relevan todos los hechos físicos existentes y de significancia en la zona. Con esa información se hace el estudio que permite determinar el sitio preciso donde van los mojones.
¿Cuándo conviene hacerlo?
- Cuando los límites del terreno no están definidos físicamente, o las referencias están deterioradas o no se ven
- Antes de una obra, o antes de cerrar el terreno con medianeras o con alambre: los mojones evitan errores de emplazamiento y los problemas con los vecinos que vienen después
- Cuando hay un cierre existente cuya posición nunca fue determinada por un profesional
- Cuando aparece una diferencia con un lindero y hace falta un análisis técnico objetivo
- Al adquirir una casa o un terreno, para saber dónde está implantado
¿Por qué requiere criterio profesional?
La posición de un límite es el resultado de contrastar planos de distintas épocas, títulos de propiedad, mensuras de parcelas linderas y la situación física del terreno. No es raro que esos elementos presenten discrepancias entre sí, y resolverlas requiere interpretación técnica. Un criterio inadecuado deja medianeras construidas en posiciones incorrectas, alambrados o tapias que no corresponden a los límites del título, u ocupaciones sobre parcelas vecinas que después derivan en reclamos.
El certificado y el croquis
Como constancia de la colocación de los mojones, el titular de dominio puede encomendar el certificado de deslinde y amojonamiento, instrumento gráfico visado por el Consejo Profesional de Agrimensura de la provincia de Buenos Aires. También puede confeccionarse un croquis de amojonamiento, que registra la cantidad, la distribución y las características de los mojones colocados, la fecha del trabajo y la firma del profesional actuante. Ese certificado sirve, además, para iniciar expedientes de obra nueva, de ampliación o de reforma.
Para qué sirve
La correcta implantación de la propiedad evita ocupaciones indebidas y las consecuencias civiles que traen después. Los mojones previenen alambrados y líneas de edificación mal emplazadas, y funcionan como prueba visual de los límites reconocidos entre dos propiedades colindantes.
Qué necesitamos de vos
- Una foto de la boleta de ARBA, del boleto de compraventa o de la escritura: con cualquiera de las tres alcanza.
- Acceso al inmueble el día de la medición.
Preguntas frecuentes
¿Y si el vecino no me deja entrar a su terreno para medir?
Pasa, y no frena el trabajo: la mayor parte de la medición se hace desde tu parcela y desde la calle, con los planos antecedentes de las dos. Si para cerrar un vértice hace falta pisar el terreno de al lado, se le pide permiso y se le explica para qué. El agrimensor no puede entrar sin autorización ni obligar a nadie, y si el vecino se niega se deja constancia de lo que se pudo medir. Contanos la situación antes de coordinar el día.
¿El mojón que ya está en el terreno sirve o hay que ponerlo de nuevo?
Primero se verifica: se mide dónde está y se compara con los planos antecedentes. Si coincide, se conserva y queda constancia; si no coincide, se marca el vértice donde corresponde. Un hierro o un poste viejo, por sí solo, no prueba dónde está el límite. Si tenés dudas, mostranos qué hay en el terreno.
¿Me sirve el amojonamiento si quiero alambrar o poner un cerco?
Sí, y conviene hacerlo antes de alambrar. Los mojones te muestran hasta dónde llega tu parcela, así el cerco queda dentro de tus límites y no sobre el del vecino. El alambrado en sí no lo hacemos nosotros: lo hace quien construya el cerco. Pedí el amojonamiento antes de comprar los materiales.
¿Un mojón se puede perder o mover con el tiempo?
Sí. Los mojones quedan en el terreno y pueden desaparecer con una obra, un movimiento de suelo o el paso de maquinaria. Si ya no los encontrás, se pueden volver a colocar a partir de los antecedentes y de una nueva medición. Avisanos si falta alguno y lo revisamos.
Agrimensor Walter Altamirano · Matrícula CPA N° 1975, Distrito VII